domingo, 24 de mayo de 2009



Cuando eres niña siempre te imaginas cumpliendo tus sueños, llegando hasta donde quieres, total y completamente realizada.

Con el paso de los años intentas mantener la esperanza, seguir creyendo en esa autoimagen que te acompaña desde la infancia.

Pero el tiempo sigue pasando y los sueños siguen ahí, a un millón de años luz.

La vida absorbe la ilusión, destiñe la esperanza... y esos ojos, esa mirada limpia, ilusionada se nubla, se pierde...se covierte en un cristal de vidriera que ya apenas colorea ese futuro por venir.

Entonces, con el corazón en una mano, los recuerdos en la otra, surgen los miedos, el temor, la fragilidad...Y se marcha; esa niña, linda, alegre, dulce, risueña se marcha.

No hace ruido,no deja marcas ...ni si quiera una carta de despedida, solamente, sigue su camino.

Y yo me quedo aquí al borde del fracaso, rodeada de miedos, de dudas, desesperación ... Sin fuerzas, ni risas, sin mí.

Tengo miedo que se rompa la esperanza!!! grito al mundo, sin percatarme que eso que acaricia mis manos son pedazos de esperanza.

martes, 12 de mayo de 2009

Y si?

Y si la suerte cambiara?
y si todo terminara?
Si pudiera abrir los ojos
y los brazos extender.
Si yo pudiera gritar
que no hay miedo,
no hay dolor.

Y si todo se acabara?
si las dudas se esfumaran?

Y si llegaran los sueños?

Prólogo


Es increible hace muchísimo que abandoné el lápiz y el papel (metafóricamente hablando) y ahora de pronto, al leer un texto que me ha impactado, he recordado lo mucho que me gustaba escribir, relatar los miles de pensamientos, emociones que revoloteaban en mi pecho. Mi antiguo blog está caducado y me pregunto sí seré capaz de seguir la estela que un día esbocé.


No creo que esto lo lea mucha gente, pero en realidad escribo para mí, o para todos aquellos que crean de verdad que soñar no es de niños. Es una frase simple, breve, nada elaborada ... pero me describe totalmente.